Por Cristobal Jeldrez

Corintios 7:8-11

No lamento haberles enviado esa carta tan severa, aunque al principio sí me lamenté porque sé que les causó dolor durante un tiempo. Ahora me alegro de haberla enviado, no porque los haya lastimado, sino porque el dolor hizo que se arrepintieran y cambiaran su conducta. Fue la clase de tristeza que Dios quiere que su pueblo tenga, de modo que no les hicimos daño de ninguna manera. 10 Pues la clase de tristeza que Dios desea que suframos nos aleja del pecado y trae como resultado salvación. No hay que lamentarse por esa clase de tristeza; pero la tristeza del mundo, a la cual le falta arrepentimiento, resulta en muerte espiritual.

11 ¡Tan solo miren lo que produjo en ustedes esa tristeza que proviene de Dios! Tal fervor, tal ansiedad por limpiar su nombre, tal indignación, tal preocupación, tal deseo de verme, tal celo y tal disposición para castigar lo malo. Ustedes demostraron haber hecho todo lo necesario para corregir la situación 2 Corintios 7:8-11

He leído en estos últimos años de muchos pastores que han optado por el suicidio, que han bajado los brazos y simplemente se han entregado a su voluntad, es muy triste para sus iglesias afrontar tales decisiones personales, para su familia inexplicable, y en este post tampoco intentaré explicar sus motivos solo ellos los sabes, lo unico que hare a la luz de la palabra y en mi experiencia personal, es hablar de mis aflicciones y de como el Señor me ha restaurado por medio de ellas.

Lo que Dios dice en su palabra

A la luz de la palabra y de los escritos del apóstol Pablo sabemos que la tristeza que viene de Dios es para edificación del cuerpo es para el ánimo de la vida espiritual, pero muy por el contrario la tristeza del mundo es para tristeza espiritual, la cual apaga el Espíritu Santo y nos lleva a tomar decisiones tan malas como el abandonar la iglesia, divorciarnos, abandono de la familia o el suicidio.

No se si tu has experimentado alguna vez esa profunda tristeza que viene de Dios, en mi caso si la he experimentado, y quiero contarte de una vez en particular hace un poco más de 2 años donde experimente unas de las tristezas más grandes, fui adicto por 26 años a la pornografía, hasta que llego el dia en que el Señor dijo hasta aquí llegaste con tu secreto, el Señor había estado fortaleciendome durante años, dandome madurez para yo poder confrontar este pecado que me estaba llevando al fracaso mas rotundo y quizas a la muerte fisica, por que la espiritual la había perdido hace años.

Y llego el dia de confesión

Llego el dia en que confesé, en una primera instancia al parecer fue fácil, lo dije delante de algunos hermanos que no conocía, pero después me tocó decirlo a quien amaba, mi esposa, la confesión fue complicada, por que con cada palabra que salía de mi boca, veía como destrozaba su corazón, hasta el punto de hacerlo trizas. Eso me devasto, eso me produjo uno de los dolores más grandes que podría haber experimentado, destrozar a la mujer que lo ha dado todo por mi, la que ha sido fiel, la que ha estado en las buenas y en las malas, eso en mi produjo dolor, tristeza, impotencia, y un montón de sentimientos juntos que no puedo explicar.

Después de esa etapa vino la segunda confesión, a mis pastores, y ahí vino la gran debacle, y creo que una tristeza aún mayor, después de mi confesión se tomó la decisión de disciplinarme, alejarme de toda actividad que estaba desarrollando en la iglesia, me bajaron de mis predicaciones mensuales, tuve con dolor en el corazón aceptar esto, y empezar a vivir con el total abandono de mi congregación, me disciplinaron y me dejaron a mi suerte, nadie me acompañó en el proceso, a mi esposa y a mi nos dejaron absolutamente solos, y cuando mas necesite de un pastor, de una figura paternal nadie apareció, y caló profundamente en mi corazón.

En el momento fue doloroso, inentendible, incomprensible, solo mis principios arraigados en la palabra y correcta interpretación teológica me hizo mantenerme firme en la convicción de que el Señor todo lo hace perfecto, inclusive tenía firmemente en mi corazón que a los que aman a Dios todo le ayuda, y ahí me mantuve, pero estaba triste, dolido y decepcionado.

Entendiendo la voluntad de Dios

Esta mañana al estar estudiando la segunda carta a los corintios, pude entender el plan de Dios, definitivamente Él estaba al mando de esta gran operación, el utilizo todo estas situaciones para provocar esta tristeza que te lleva a luchar contra el pecado, que te lleva a los pies de la Cruz, en el momento no fue nada fácil, no fue agradable, me decepcione de las personas, pero ello me llevó a poner toda mi confianza en el Señor, hoy me hace sentido, de por qué no debemos poner nuestra confianza primero en el hombre incluso la palabra dice maldito el hombre que confía en otro hombre, creo que habla en este contexto, el hecho de descansar en hombres cuando fue el Señor que nos dijo : “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso”.

Hoy me hace sentido el trato de Dios , hoy puedo entender su trato, y realmente fue efectivo, llevo más de dos años libre de mi adicción a la pornografia.

Hoy quizás tu estas pasando por esta tristeza, por aflicciones que no entiendes por que las estas pasando , pero te aseguro que el Señor tiene un propósito perfecto, no es casualidad el abandono de las personas que tu esperabas que estuvieran a tu lado, no es casualidad el abandono de la iglesia, el Señor está en control y está provocando esa tristeza que proviene de Él, aprovechala, arrodíllate ante el Señor, suelta las riendas de tu vida y entrégaselas a Él, deja de confiar en tu prudencia, en tus planes, en tu forma de hacer las cosas, y permite que el haga lo que quiera contigo.

Por el contrario, si estás experimentando esa tristeza que viene del mundo, lo mas seguro que estés experimentado desesperanza, quizás estas haciendo las cosas como tu crees que son mejores, y estás llevando las riendas de tu vida, dándole la espalda a la palabra del Señor, a una vida de oración y de estudio de la palabra, quizás hasta ya te dejaste de congregar, no es tarde para tomarte unos minutos y orar al Señor y volver por la senda de la obediencia a su palabra a sus preceptos y someterte a su voluntad, te guste o no.

Cual tristeza estas experimentando ?

Y tú has identificado qué tipo de tristeza estás experimentando, estás haciendo tu voluntad o la voluntad del Señor, meditalo, piensalo, tomate un momento y medita en tu corazón, has hecho lo que has querido o lo que el Señor ha querido. Necesitas ayuda, contactanos, podemos ayudarte a encontrar tu camino de vuelta.

Retomando el principio con los pastores que se han suicidado, es muy fácil perder el rumbo cuando nos alejamos de Dios, y no importa si eres pastor o teólogo, maestro, estamos a merced de nuestras buenas o malas decisiones, los que son afligidos por el Señor, se arrepienten, y vuelven al camino, los que son atribulados por el mundo, ya sabemos lo que pasó, es difícil que vuelvan a la senda del Señor, tenemos dos ejemplos claros en la palabra uno fue el apóstol Pedro, él lloro amargamente y fue consolado y restaurado por el Señor, el otro caso fue Judas, él no pudo con su alma y se ahorcó.

Que el Señor nos ayude en estos tiempos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *