EL PORNO CAMBIA EL CEREBRO

Las neuronas que se incendian juntas, se cablean también juntas. De la misma forma que otras sustancias adictivas, el porno inunda el cerebro con dopamina. La excesiva liberación de químicos cerebrales, pasando vez tras vez, reprograma el sistema de recompensa del cerebro, cambiando el panorama del cerebro del espectador. Esto puede resultar en un incrementado apetito por pornografía.

  • EL ver pornografía crea nuevos patrones neurológicos en el cerebro.
  • Mientras más lo uses, más fuertes las conexiones neurológicas serán y más difícil será parar.
  • Eso no significa que uno no pueda parar. Uno puede reconstruir esos patrones neurológicos evitando la pornografía y buscando alternativas saludables.

EL PORNO ES ADICTIVO

No fue hace mucho que doctores e investigadores creyeron que, para que algo sea adictivo, tenía que haber en la ecuación una sustancia foránea que uno introduce en su cuerpo, como cigarrillos, alcohol o drogas.

  • El porno puede ser adictivo por los neuroquímicos liberados en el sistema de recompensa cerebral.
  • La tolerancia a la pornografía puede ser desarrollada, haciendo que uno termine necesitando más de la misma en formas más extremas.
  • Los pornógrafos prometen un placer saludable y alivio de la tensión sexual, pero, lo que ellos frecuentemente dan es una adicción, tolerancia y un eventual declive del placer.

EL PORNO AFECTA TU COMPORTAMIENTO

Muchos usuarios de porno se encuentran a sí mismos excitados por cosas que antes les solían repugnar, o que van en contra de lo que ellos moralmente creen correcto. Y una vez que comienzan a ver actos sexuales peligrosos y extremos, estos usuarios de porno están siendo enseñados que tales comportamientos son más normales y comunes de los mismos que realmente son.

  • Los usuarios de porno tienden a pensar que lo que ellos ven es un comportamiento normal, e incluso esperan tales maneras de actuar de sus parejas.
  • Usuarios habituales tienen mayor actitud de aceptación a la violencia y reportan sentirse menos empáticos hacia las víctimas de violación.

¿Recuerdas haber oído la frase “Mono ve, mono hace”? Suena simple, pero es, de hecho, una ilustración de una muy compleja ciencia cerebral.

Los humanos, monos y otros mamíferos tienen algo en su cerebro llamado “vía de recompensa”. Parte del trabajo de la vía de recompensa es promover una vida saludable por medio de recompensarnos cuando hacemos algo que nos mantiene vivos (dígase, comer); crea una nueva vida, [es decir, sexo] o enriquece nuestra vida con experiencias satisfactorias y relaciones.

La forma en que nos “recompensa” es por medio de bombear químicos, especialmente uno llamado “dopamina”, a través del cerebro. La dopamina nos hace sentir maravillosamente bien, pero sus efectos no son siempre temporales. Mientras uno disfruta ese buen sentimiento, está también creando nuevos patrones en el cerebro, conectando las diferentes partes de la experiencia que uno tuvo, para así recordar hacerlo otra vez. Es por eso que los tipos de comportamiento que ligamos a la respuesta de placer tienden a convertirse en hábitos que quedan con uno.

Cuando el proceso de aprendizaje de este químico sucede con comportamientos saludables, nos ayuda a vivir bien, pero, cuando sucede con comportamientos no saludables y ocultos, entonces se produce el efecto opuesto.

Así que, cuando alguien está viendo porno, mientras piensan que sólo están entreteniéndose, su cerebro está ocupado construyendo patrones entre lo que sea que sucede en sus pantallas y los sentimientos de excitación. Es aquí donde se vuelve complicado: La clase de porno que un usuario ve puede – y de hecho, así sucede – cambiar al pasar el tiempo. Entonces, según el cerebro continuamente cablea o conecta lo que están viendo con sentirse excitados, lo que los estimula puede cambiar también.

EL PORNO ES PROGRESIVO

Por la naturaleza de la adicción, en orden de dar un sentimiento de normalidad, el individuo usualmente necesita incrementar su dosis de porno. Inclusive el material que busca en mas fuerte. Con el paso del tiempo el apetito lo lleva a buscar cosas mucho mas fuertes para poder satisfacer el nivel de urgencia.

  • Muchos de los usuarios comienzan con porno gratis pero no terminan ahi.
  • Comienzas a necesitar versiones extremas de pornografía y mas seguido a buscar los mismos efectos.
  • Ver pornografía se convierte en un alivio al dolor y la soución de el estres.

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