Por Cristobal Jeldrez

Muchas veces al hablar de pornografía, miramos a nuestro alrededor, nos imaginamos un mundo oculto, prohibido que solo se ve por las personas que van a moteles, y clasificamos a un tipo de persona en dicho nicho de películas, pero jamas nos ponemos la mano el el corazón y con sinceridad aceptamos nuestra realidad.

Aun peor en muchas iglesias y creo que que es la mayoría, ni siquiera se habla del tema, de ninguna forma, y cuando se habla de mateo 5:28 “Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón”. Nos enfocamos en todos los aspectos, externos al corazón del hombre, decimos que no hay que codiciar, decimos que Jesus puso la vara muy alta, y generalmente los casados dicen que a ellos gracias a Dios no les pasa, pero ninguno se atreve a preguntar a otro hermano ¿como andas con tu corazón?, ¿como te va con la pornografía?, ¿tienes problemas con ese pecado?, y ese pecado esta estrechamente involucrado a las palabras de Jesus en cuanto a la codicia, y a decir verdad a mi nunca me lo preguntaron.

Pareciera muchas veces que en la iglesia esta lleno de hombres con el cuerpo glorificado, que ya no sufren con el pecado, que la pornografía no es tema, donde ya han alcanzado la santidad prometida por Jesus cuando se estableciera su reino. Hemos sido bastante cínicos en ocultar tan grande problema, hemos sido cínicos al no reconocer lo necesitados que estamos de conversar nuestras luchas, hemos sido cínicos al criticar a otros siendo que nosotros tenemos la viga en el ojo. Dejeme darle algunos datos que recogio Josh Mcdowell en un estudio que hizo en estados unidos:

50% de pastores evangélicos fundamentalistas ven pornografía

80% de los pastores de Jóvenes tienen problemas con la pornografía

68 % de los hombres que van a la iglesia ven pornografia

La edad promedio en que se ve pornografía es a los 9 años, incluso en hogares cristianos

Así que, les hago una pregunta ¿por que cree que poco hablan de pornografía en la iglesia? Tenemos un problema muy grande, en donde nuestros lideres tienen profundos problemas y no lo están confesando, han estado llevando esta pesada carga solos, cargando con la vergüenza, el dolor, la frustración, y no solo los lideres, sino que la mayoría de los hombres en la iglesia también sufren en silencio y llevan esta adicción por años. Como fue mi caso cargue con la adicción por 26 largos años.

Pensé que podría solo, pensé que algún día se iría sola, a mis 20 decía lo dejare por que ya me estoy convirtiendo en adulto, a los 25 decía ya con 2 hijos y casado la dejare, a los 30 divorciado, la utilice como mi refugio, a los 33 decía ahora que me volví a casa la dejare, estoy rehaciendo mi vida y con otro hijo la dejare, pero nada paso, a los 35 dije ahora que estoy estudiando en el seminario teológico la dejare pero no fue así y a los 36 años de edad, después de haberlo intentado por años con mis propias fuerzas, lo confesé a todos, a mis pastores a mi esposa, a mi mama, a mis hermanos, a mi jefe, a mis compañeros de trabajo, a quien pude confesarle mi pecado, lo hice, no fue facil, fue vergonzoso, muy doloroso en mi matrimonio, pero fue la forma efectiva, la que diseño el Señor para sus hijos.

El Señor nos ha puesto en un cuerpo para luchar con la ayuda de nuestros hermanos, el Señor dejo a su iglesia para batallar con mas compañeros, quizás en tu iglesia no tengan las herramientas para ayudarte, pero yo si las tengo, comunícate, pide ayuda, tenemos la pagina de Facebook, libres por tu gracia, tenemos nuestra pagina web libresportugracia.org hay como salir de la adicción, pídele al Señor que ponga la valentía para confesar, no es sencillo, es muy vergonzoso, pero la única manera de salir de la adicción es confesando nuestro pecado.

A los pastores y hermanos los pecado de índole sexual son tan graves ante el Señor como mentir, son tan abominable para el Señor como faltar a la verdad en una excusa por llegar atrasados al trabajo, para el Señor todos los pecado son dignos de muertes, como el emborracharse, el mentir, el robar aunque sea una hoja de papel de tu trabajo, incluso el pecado de querer ser santo sin la ayuda de Dios, el hecho de no orar y hacerlo todo a tu modo es tan pecaminoso como el que es adicto sexual.

Amada iglesia la pornografía es una pandemia mundial esta afectando a todo el mundo, en Utah se declaro problema de salud publico, las estadísticas son abismales, son muy grandes, detrás de la pornografía esta la trata humana, esta un mundo oscuro de trafico humano, trafico de drogas, enfermedades, prostitución, suicidios, depresión, abusos, violaciones, no todo es la mentira que se ve en la pantalla ¿y donde esta la iglesia predicando? ¿y en que púlpito se esta denunciando? ¿y quien esta alcanzando a los adictos a la pornografía?¿quien le esta predicando a los actores, directores, actrices?¿acaso Cristo no murió por ellos también?

Este es un problema que tenemos en nuestras narices, tenemos el muerto dentro de nuestras iglesias y aun no sentimos el olor, es un olor de muerte que hiede, tenemos malos el olfato o nos acostumbramos a vivir con el pecado. Creo que la carencia de santidad en todo ámbito nos ha hecho una iglesia decadente, improductiva, que no se duele por el pecado, que no llora por su maldad.

Debemos reaccionar a los tiempos, hoy tenemos un problema que esta en el corazón de la iglesia, el día que yo confesé éramos un grupo de 10 hermanos, al preguntar yo quien tenía problemas con la pornografía los 10 levantaron las manos, así estamos, y saque sus conclusiones.

Que el Señor nos ayude a ser valientes y confesar nuestras iniquidades, aquí tienes apoyo si lo necesitas.

Cristobal Jeldrez Director Ministerio Libres por tu Gracia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *