Existe relación entre la pornografía, la disfunción eréctil y el abuso de menores, que sin duda termina mermando a quien la practica y a la sociedad en general

La adicción a la pornografía cada día afecta más a adultos, jóvenes y niños, pues ésta se encuentra presente en nuestros hogares por medio de la televisión, internet y teléfonos móviles, por mencionar algunos espacios.

La visualización constante de pornografía (que puede iniciar como un juego) es más adictiva que el consumo de drogas como el crack, afirman especialistas, y dichas imágenes quedan implantadas en el cerebro generando una grave distorsión entre la sexualidad y el amor.

Con la pornografía, el sistema que excita nuestro deseo en el cerebro es activado, y, al no existir una satisfacción real, los usuarios de ella pueden pasar horas viendo imágenes sin sentirse satisfechos. Así mismo, la pornografía va creando tolerancia, por lo que cada vez se necesitan escenas más gráficas para lograr alguna satisfacción y es así como un usuario que inicia únicamente observando imágenes de adultos, puede terminar disfrutando aquellas que incluyan actos sexuales con violencia, homosexualidad y abuso sexual de niños.

Existe clara relación entre la pornografía y la disfunción eréctil, pues la observación de imágenes generalmente va acompañada de masturbación; y como las relaciones sexuales cotidianas dentro de un matrimonio no se asemejan a las proyectadas por la pornografía esto causa alteración emocional en los hombres que los lleva a presentar falta de erección, lo que a la larga causa desintegración del matrimonio.

No debemos ser tolerantes con la pornografía en nuestras casas, pues al consumirla se fomenta la comercialización del hombre y la mujer y se promueve indirectamente el abuso sexual de menores de edad.

Adentrados en el bosque o perdidos en un desierto, frente a una catedral o por las calles de una gran ciudad: no olvidemos que somos cristianos. No olvidemos que Dios va con nosotros.

Dra. Rosario Laris, Directora Sexo Seguro A.C

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *