POR: Rick Thomas

Antes de entrar en estas cinco maneras seguras de motivar a tu hijo a usar pornografía, permíteme establecer dos puntos importantes. En primer lugar, no hay padres que quieran que sus hijos se involucren en la pornografía. Todos estamos de acuerdo en eso. El problema para muchos de nosotros es que no entendemos la tentación maliciosa y sutil de la pornografía y cómo nuestro comportamiento, aun sin quererlo, puede ayudar a un niño a desear algo que puede llevarlo a una vida de esclavitud.

En segundo lugar, el porno para un hombre no es principalmente acerca del aspecto físico de una mujer. La apariencia de una mujer es un imán externo que el ojo disfruta, pero el mayor problema para el hombre son sus insaciables deseos mentales. La pornografía es, primero que nada, el teatro de la mente, donde el joven macho puede entrar a su mundo virtual y ser rey por un día –o, en este caso, el rey durante unos minutos– saciando su mente con una intriga de la conquista virtual sin riesgos.

Y en la mayoría de los casos de los adictos sexuales, la seducción hacia la adicción a la pornografía comienza en el teatro de su mente, mientras eran niños. Este es un patrón constante que he visto en consejería.

Verás en mis cinco maneras seguras de motivar a tu hijo a usar pornografía cómo cualquier niño puede estar en entrenamiento hacia el porno sin que sus padres se den cuenta.

1. Matrimonio sin romanticismo.

El hogar cristiano debería ser un hogar sexual. Dios declaró el sexo bueno, y su primera pareja no se avergonzó de sus sexualidades únicas. Solo cuando el pecado entró en el mundo el sexo se volvió algo incómodo. El matrimonio sin romanticismo comunica que ciertas personas no son dignas de la sensualidad pornográfica. Antes de que se te caiga la boca completamente al piso, déjame explicarte.

Una característica importante de la mente entrenada por la pornografía es cómo algunas personas son dignas de ser codiciadas y otras no. No hay duda acerca de qué clase de mujer es digna de porno. Prácticamente cada mujer en Occidente lo sabe, y es por eso que muchas de ellas se obsesionan con su apariencia, con cuánto pesan, y con lo que llevan puesto.

Un marido que no busque románticamente a su esposa está enviando un mensaje a sus hijos de que ella no es digna de ser buscada. Ella no cumple los requerimientos. Además, cuando las mentes de los niños están llenas de anuncios de televisión y películas sensuales, comienzan a percibir el tipo de belleza digna de su mirada. Nuestros niños necesitan que se les enseñe sobre la belleza real como la que se ve en la relación entre sus padres y madres.

El marido resalta la belleza real al perseguir a su esposa en casa. Los niños necesitan ver algo de afecto romántico matrimonial, tales como besos y abrazos. Tomarse de la mano, bailar en la sala, abrazarse por largos períodos de tiempo, y besarse frente a los niños son bellos ejemplos de quién y qué es digno del amor de un hombre.

2. Gratificación instantánea.

El niño mimado al que se le ha dado todo lo que quiere es un candidato perfecto para el entrenamiento porno. Muchos de nuestros niños rara vez escuchan la palabra no. Generalmente se les conceden los deseos de su corazón. Y luego, esos deseos se convierten en expectativas.

Estaríamos todos de acuerdo en que la pornografía es exponencialmente más fácil de acceder hoy que hace incluso 20 años. Si un niño espera que alguien satisfaga sus deseos egoístas, no será difícil para él ser seducido por la pornografía.

• El niño malcriado consigue lo que quiere y cuando lo quiere, sin considerar si está bien o mal.

• El adicto a la pornografía consigue lo que quiere y cuando lo quiere, sin considerar si está bien o mal.

La gratificación instantánea en un niño engendra gratificación instantánea en adultos.

3. Parejas no comunicativas.

Una de las quejas más comunes que escucho de las parejas en los centros de consejería matrimonial es la falta de comunicación. Apenas se hablan. Si lo hacen, es por lo general acerca de eventos familiares, transacciones mutuas, y asuntos matrimoniales.

Este es el entorno perfecto para el aprendiz pornográfico, ya que el ver porno no tiene nada que ver con comunicación verbal. La pornografía es acerca de disfrutar visualmente a mujeres con el fin de alimentar la mente. ¿Quién necesita hablar? El corazón de la pornografía es egocentrismo privatizado.

El corazón de la pareja no comunicativa es el egocentrismo. Son dos personas casadas, pero que viven en su propio mundo privado. Un hombre que no habla con su esposa está enviando un fuerte mensaje: ella no es digna de sus palabras.

Nada devalúa más a una mujer que la pornografía. La mujer es hecha un objeto con el único propósito de ser utilizada de una manera servil para satisfacer la mente de un hombre. No hay comunicación en este escenario.

Maridos, sus hijos necesitan ver el valor que dan a sus esposas al darle parte de sus mejores palabras durante el día. No estoy hablando acerca de las palabras que satisfacen el horario de la familia o el presupuesto financiero. Estoy hablando de las palabras que la edifican, que muestran aprecio, que nutren y que adornan. Muestra el valor que le das a la novia con la que te casaste. Deja que ella sea exaltada en la mente de sus hijos.

4. Acciones libres de consecuencias.

Hay una acción paralela en dar a los niños lo que quieran: poca o ninguna consecuencia por sus acciones.

Un niño que no tiene que pagar por lo que ha hecho mal-aprenderá cómo salirse con la suya con cualquier cosa. Esto también es una marca importante de la adicción a la pornografía. Le da al adicto confianza falsa en un entorno virtual libre de riesgo.

Los niños deben tener una visión completa de amor, lo que significa que deben ser debidamente disciplinados cuando hacen algo mal (Heb. 12:6). El niño malcriado que sufre consecuencias mínimas tendrá en baja estima las normas y la autoridad.

El porno no tiene reglas y tiene bajo riesgo. No se necesita mucho para entrar en el mundo del porno. No es como robar un banco, lo que hace al porno más atractivo. Un niño que sabe que puede salirse con la suya es presa fácil de los tentáculos de la pornografía.

5. Comunidad crítica en el hogar.

¿Es tu hogar una comunidad crítica? ¿O hay más estímulo, alabanza, afirmación y amor?

El mundo del porno es un refugio para escapar. Es un refugio libre de riesgo, donde el adicto puede estar en control mientras satisface su mente cansada. Y no hay lugar que afecte su mente más que lo que sucede dentro de su casa. Si el hogar no es un refugio de ánimo, entonces su hijo se verá tentado a buscar refugio en otros lugares.

La pornografía es uno de los lugares más fáciles para perderse en el momento. Te da un poder satisfactorio que no experimentarás en el mundo real. Un hombre puede entrar en su adicción momentánea y aprovechar el momento sin temor alguno de ser condenado, juzgado, criticado, o decepcionado. Solo tiene que ajustar su conciencia con el fin de alimentar su hábito.

Una vez que su conciencia es apropiadamente endurecida, no tiene un hogar (o eso parece). El mejor antídoto para este tipo de pensamiento retorcido es crear una cultura de estímulo en su casa.

Niño entrenado para el porno

La formación en la pornografía no sucede por deseo. Sucede por defecto si los padres no están en sintonía con el tipo de casa que han creado.

Pero la buena noticia para la persona humilde es que puede examinar su mente y conducta y, por el poder de la gracia de Dios, ser cambiados. Nadie está fuera del alcance de la redención que Jesús provee.

Padres, esfuércense por poner en práctica los cambios que figuran en cada uno de estos cinco puntos. Luego planeen ser sorprendidos por Dios. Su Palabra es verdad, y Él da gracia a los humildes (Santiago 4:6).


PUBLICADO ORIGINALMENTE EN THE GOSPEL COALITION. TRADUCIDO POR ALICIA FERREIRA

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