Como muchos padres, Amanda Morgan, una madre de 29 años, publica fotos de su hija Callia en redes sociales desde que nació, especialmente en Facebook e Instagram. Pero hace poco descubrió que algunas de esas fotos que ella inocentemente subía habían sido robadas, modificadas y subidas a un sitio web de pornografía infantil.

Compartiendo mi historia

Ha querido compartir su historia para advertir a otros padres sobre este terrible suceso que la ha horrorizado y angustiado, y tomar conciencia de la importancia de no compartir fotos de los hijos, o de hacerlo, que sea de forma muy controlada porque sin saberlo, pueden acabar en manos de depredadores sexuales.

Amanda descubrió que una foto en la que se ve gateando a su bebé cuando tenía seis meses (ahora tiene dos años) aparecía en un sitio de “bebés lindos”, y aunque al principio no vio nada malo en ello, la imagen se difundió por la red y acabó publicada en un sitio malicioso. Además, la foto original que ella había compartido fue manipulada: le añadieron algunos retoques como ojos más grandes y brillantes, y maquillaje en las pestañas y los labios.

No somos conscientes de lo que pasa con esas fotografías de nuestros hijos, que escapan totalmente a nuestro control.

Alertadas por otras victimas

La madre fue alertada por otros padres que también descubrieron fotos de sus hijos en este sitio pedófilo, por lo que decidió crearse una cuenta de usuario para infiltrarse y descubrir si habían utilizado otras fotos de su bebé que ella había compartido previamente. Encontró tres fotos de su hija con comentarios tan repugnantes como “no pude resistirme ” referidos a su “sugerente” posición de gateo o incluso a sus labios.

Le sorprendió comprobar que el sitio mostraba imágenes de niños desnudos, que provenían de las cuentas de Facebook o Instagram de sus propios padres. Por lo que advierte:

“Aconsejo a los padres que se aseguren de que sus hijos estén vestidos con todas las fotos que compartan, nunca desnudos o en el baño. Si quieres tomar estas fotos, guárdalas para ti, no las pongas en ningún lugar para que estos ‘espeluznantes’ puedan agarrarlas.”.

Con la lección aprendida, Amanda decidió reconfigurar la privacidad de su cuenta de Instagram y Facebook, y aunque denunció el sitio de pedófilos a la policía, el mismo todavía está activo.

Por Lola Robati

Fuente: www.bebesymas.com

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