Ser mujer y ser soltera es algo difícil. Ser una mujer de Dios y estar soltera es una condición que está llena de todo tipo de trampas y campos minados. Ahora, la gran pregunta es: “¿qué pasa cuando no lo sobrellevamos bien?”. Me gustaría poder decir que siempre he manejado bien este asunto de ser una mujer soltera, inclusive desde un punto de vista bíblico; pero si lo hiciera, francamente, estaría mintiendo. Dios ha usado esta situación en particular en mi vida para enseñarme muchas lecciones y tratar con el(los) pecado(s) en mi vida. Es por ello que quiero tomarme un tiempo para poner en relieve algunos de los grandes campos minados que enfrento mientras estoy hablando y ministrando a las mujeres en relación a la soltería.

La soledad y el estar sola

A veces pienso que la soledad es uno de los mayores problemas que impulsan a las mujeres hacia las relaciones en las que ellas saben que no deben estar. El problema es que cuando eres vulnerable y te sientes sola, la tentación es que el tener citas y/o casarse con alguien es “mejor que nada”; sin embargo, esto simplemente no es verdad. El “Para Siempre” es un tiempo bastante largo para estar en un matrimonio infeliz cuando lo haces por todas las razones equivocadas.

La lucha contra la soledad no es cosa fácil y puede tomar tiempo y oración. Pero es mucho mejor que busquemos nuestra alegría en Dios durante los períodos prolongados de soledad en vez de llenar el espacio con alguien al azar y espiritualmente inadecuado.

El descontento

Este también es un tema importante para un montón de cristianos, puesto que es sumamente fácil creernos eso que “si sólo tuviera [inserta lo que consideras que te hace falta aquí] mi vida sería mucho mejor”.

Puede ser difícil confiar en Dios y recordarnos que Él está soberanamente en control de nuestra vida entera. Resulta muy fácil olvidar que estamos justo donde Él espera que estemos, y es por esto que tenemos que luchar duro para recordarnos que Él tiene un plan y está usando nuestras circunstancias actuales para hacernos crecer como la persona que Él quiere que seamos. ¡Confía en Él! Él sabe lo que está haciendo.

El descontento es como una plaga que hay que cortar. Si no tenemos cuidado y permitimos que el descontento tenga lugar de manera salvaje y sin control en nuestra vida, podemos llegar a estar rápidamente enojadas, amargadas, quejándonos o deprimidas. Es algo absorbente.

El Egocentrismo

Convertirse en alguien a quien no se le da gusto constantemente es la maldición de las mujeres solteras. Uno de los grandes peligros de estar soltera es que tú eres es la única que toma las decisiones, es decir, tú eliges qué hacer, tú decides lo que quieres y cuándo hacer las cosas, y así sucesivamente. Si esto no se mantiene bajo control puede llevarte fácilmente a ser una persona autosuficiente. La vida podría convertirse rápidamente en algo donde todo es sobre ti y tus necesidades en lugar de Dios y Su voluntad.

El síndrome del impar

Ser esa “tercera persona” cuando todos tus amigos están casados puede ser una lucha para muchos, una lucha especialmente difícil en el mundo cristiano, donde parece que todo el mundo está casado, o se está casando, ¡o se casa joven! Es así como suena tentador querer evitar a todos los casados, a las “cabeza de la fila de solteronas” en la iglesia y simplemente pasar el rato con tus amigos solteros (si es que queda alguno). Ahora bien, evitar compartir con parejas casadas no va a hacer que te sientas mejor; y si lo hace, pierdes mucho que aprender. La mayoría de las personas casadas hasta pudiesen secretamente atesorar todo el tiempo libre que piensan que tienes por tu condición de soltera.

El Miedo

Miedo a ser herida de nuevo, miedo a quedarte solterona, miedo a nunca tener hijos… ¡la lista es interminable! Lo cierto es que cuando el miedo gobierna, las decisiones dudosas no se quedan atrás. El miedo a ser herida es definitivamente algo que he tenido que trabajar seriamente para que no domine sobre mi vida, puesto que el instinto de conservación puede venir completamente a través de una actitud defensiva o de distanciamiento. Dale Ralph Davis comenta bien sobre esto cuando habla del Salmo 11 en su libro “El Camino de la Justicia en lo Sucio de la Vida”, (The Way of Righteousness in the Muck of Life).

“El instinto de conservación es importante, pero cuando yo supongo que es lo más importante, lo he hecho un ídolo… Probablemente hemos cruzado la línea de la idolatría cuando pensamos que no debemos tomar ningún riesgo. Es posible hacer un ídolo de seguridad tal que lo valoramos más que a Dios. La primera línea del salmo 11 dice que en El Señor hemos hallado refugio”.

Un recordatorio que debemos tener cuando el miedo nos está controlando, es la confianza en Dios. El miedo es una reacción comprensible a las cosas terribles que pudieron haber sucedido, pero no podemos dejar que nos domine, nos controle y nos dé forma. En mi lucha, todavía tengo que recordarme a mí misma este versículo:

1 Juan 4:18: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo. Por lo tanto, el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”.

La “Amabilidad Innecesaria”

Con esto me refiero a todo el conjunto de esas típicas frases y/o preguntas que suelen resultar bastante tediosas: “¿Todavía no tienes novio?”, “Es que solo quiero verte feliz con alguien”, “se te están pasando los años”… Así que para todas aquellas personas que “por amor” pudiesen no estar usando sus palabras con sabiduría, por favor, consideren su peso. Y en cuanto a todos esos “amigos casamenteros”, por favor, pregúntale a tu amigo soltero si es esa actitud lo que espera de ti antes de que lo satures con una versión de “buscando pareja” tipo reality show.

La Pornografía y Masturbación

Es un mito común que estas sean sólo una situación que enfrentan los hombres o personas problemáticas; son muchas las mujeres que también luchan con ello. Hay un libro muy bueno en PDF llamado “Porn Again Christian” que aunque fue escrito para los hombres, es realmente muy útil para las mujeres.

La idolatría de cualquier tipo, inclusive este tipo de inmoralidad sexual, debe ser combatida con el arrepentimiento, la oración y la buena rendición de cuentas. Por difícil que resulte, necesitas encontrar a alguien de confianza y hablar de ello, poner algunos límites en su lugar y asegurarte de que te mantenga a cuentas. Si no te ocupas de esto siendo soltera, la pornografía y masturbación te seguirán hasta el matrimonio y contaminará tu intimidad de pareja.

Como siempre, y ante todo, es vital que conozcamos nuestros puntos tanto fuertes como débiles, para que de esta manera construyamos una buena rendición de cuentas en nuestras vidas.

Escrito por: Sharon Dickens 

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