PORNOGRAFÍA: ESPACIO DE REALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA

La industria pornográfica constituye un espacio para el ejercicio y reproducción de la violencia, no sólo aquella a la que se encuentran expuestas las actrices pornográficas, sino que, al ser éstas prácticas y dinámicas sexuales, idealizadas, naturalizadas y extrapoladas a la vida cotidiana y la sexualidad en pareja, se legitima y naturaliza una sexualidad sobre la base de la violencia, la humillación y la cosificación de las mujeres.

TESTIMONIOS REALES QUE NARRAN LA DEGRADACIÓN QUE SUFREN LAS ACTRICES DEL CINE XXX

Una película tuvo la escena más atemorizante, deprimente y brutal que he hecho. He tratado de quitarlo de mi memoria por el severo abuso que recibí durante la filmación. El actor tenía un odio natural en contra de las mujeres, en el sentido de que siempre ha sido más brutal de lo que se requiere.

PORNOGRAFIA Y VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES

Todas las conductas de violencia sexual hacia la mujer tienen un trasfondo común, y es que no reconocen la dignidad intrínseca del ser humano, utilizando a la mujer como un mero objeto de placer. Hemos visto que algunas campañas de gobierno o iniciativas municipales de “educación sexual” exacerban la importancia de la búsqueda de placer, restando importancia a su ámbito unitivo (subordinado a una relación de amor) y enfocando la prevención únicamente al uso de preservativo (para evitar ETS y embarazo no deseado).