PORNOGRAFÍA: ESPACIO DE REALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA

La industria pornográfica constituye un espacio para el ejercicio y reproducción de la violencia, no sólo aquella a la que se encuentran expuestas las actrices pornográficas, sino que, al ser éstas prácticas y dinámicas sexuales, idealizadas, naturalizadas y extrapoladas a la vida cotidiana y la sexualidad en pareja, se legitima y naturaliza una sexualidad sobre la base de la violencia, la humillación y la cosificación de las mujeres.