LA TRISTEZA QUE VIENE DE DIOS

A la luz de la palabra y de los escritos del apóstol Pablo sabemos que la tristeza que viene de Dios es para edificación del cuerpo es para el ánimo de la vida espiritual, pero muy por el contrario la tristeza del mundo es para tristeza espiritual, la cual apaga el Espíritu Santo y nos lleva a tomar decisiones tan malas como el abandonar la iglesia, divorciarnos, abandono de la familia o el suicidio.

XXXCHURCH: LA ORGANIZACIÓN RELIGIOSA QUE AYUDA A PERSONAS A SUPERAR LA ADICCIÓN A LA PORNOGRAFÍA

En 2002, los pastores evangélicos Craig Gross y Mike Foster fundaron el ministerio cristiano denominado “XXXChurch”, que fusiona en una sola palabra las tres letras equis, referidas al mundo de la pornografía y la palabra inglesa “church”, cuya traducción al español es “iglesia”.

CÓMO RESPONDER CUANDO ALGUIEN QUE SIRVE EN LA IGLESIA O UN PASTOR LUCHA CON LA PORNOGRAFÍA

Pero, ¿qué sucede cuando esos pecadores-siervos tropiezan con la pornografía? Las iglesias cuentan con diáconos que tienen requisitos bíblicos que cumplir (1 Ti. 3:8-13). Pero también tenemos voluntarios que sirven sin título alguno. Podría ser la chica que toca el violín en la plataforma, el adulto mayor que saluda en la puerta, o el «milenial» que trabaja en el ministerio infantil.

EL CRISTIANO Y LA PORNOGRAFÍA EN LAS PENUMBRAS

Fue en los años 90 que todo cambió. Antes el que quería ver pornografía tenía que tomar un paso público: tenía que comprar una revista, o ir a un cine, o quizás comprar un canal en su cuenta de cable, el cual no se podía esconder del resto de la familia. Para muchos cristianos ese acto público era lo suficiente como para contrarrestar la fascinación con esa fruta prohibida de la pornografía. Pero todo cambió con el estreno del Internet

EL COSTO IGNORADO DE VER PORNOGRAFIA

Compre un anillo de diamantes en la décima parte de su valor!!, genial, era casi gratis!!…, la oferta fue super atractiva…sentí que no la podía dejar pasar, era demasiado buena, me reuní con el vendedor en una calle sin salida, el lugar de la transacción era lúgubre, solitario, pero seguro, mi corazón estaba a mil, mis manos transpiraban, finalmente era mío, viendo el precio que pagué se me hace agua la boca, soy un genio, me dije, se lo voy a regalar a mi novia!! ¡Va a quedar encantada!.