ESTOS SON LOS RIESGOS DE NO QUERER ASUMIR LA EDUCACIÓN SEXUAL DE NUESTROS HIJOS

La sociedad lo consume y lo interioriza como “normal” y por supuesto, después lo demanda, como si esa fuera la realidad, como si las mujeres deseásemos ser violadas, humilladas, abusadas, usadas, simulando la actitud que replica a la de una muñeca.