La campaña ‘The Price of Life’ reúne en Nueva York a 75 organizaciones con eventos en más de 10 Campus Universitarios.

Entre las muchas iniciativas que nacen cada día en la ciudad de Nueva York destaca en estos momentos una campaña lanzada por la organización de universitarios cristianos InterVarsity.

Durante los 12 primeros días de Octubre se están llevando a cabo acciones de concienciación en 8 Campus Universitarios, reuniendo a un total de 75 organizaciones bajo el movimiento “The Price of Life”.

El objetivo: dar a conocer la realidad del tráfico de personas. Una de las actividades con más repercusión ha sido el debate entre el veterano actor de la industria pornográfica Ron Jeremy y el experto cristiano en temas de pornografía Craig Gross, impulsor del ministerio “XXXChurch”.

El debate se llevó a cabo en la Universidad de Nueva York (NYU) y se tituló “Porno libre? estrellas del porno vs. pastores”.

Ante una audiencia de unas 100 personas, Jeremy defendió que la pornografía y la trata de personas con fines de esclavitud sexual no tienen ningún vínculo. El actor, que ha protagonizado centenares de películas pornográficas y es considerado un icono de la industria, argumentó que “el tráfico de mujeres es más un asunto relacionado con la prostitución que con la pornografía”.

MUJERES TRAFICADAS Y CHICAS MENORES DE EDAD

Por su parte, Craig Gross, que conoce la industria bien para luchar contra sus efectos, respondió que hay mucho material pornográfico producido con mujeres esclavas. “Hay mucho en internet que no ha sido producido por las compañías de Los Angeles [foco central de pornografía en EEUU] que incluye a chicas menores de edad que son potencialmente chicas traficadas”.

Y añadió: “Aunque no lo digan en vuestra industria, ¿existe? ¿está online? La respuesta es sí”. El pastor también criticó duramente el hecho de que muchas chicas con 18 años recién cumplidos son introducidas en la industria de la pornografía de forma humillante.

Gross citó los títulos de algunas de las cintas de vídeo, las cuales hacen referencia a la adolescencia de las actrices, incluso a la niñez, con términos como “niñas de papá” o “canguros prostituidas”.

Jeremy defendió su modelo explicando que aunque sí es verdad que algunas mujeres se convierten en estrellas del porno justo al cumplir los 18 años, también es una realidad que varias organizaciones de la industria hacen esfuerzos para controlar el límite legal de edad. “Es verdad que hay series de películas que se centran en chicos y chicas que acaban de pasar a la mayoría de edad”. Pero “tienen que mostrar todo tipo de documentación como su pasaporte, su carnet de conducir, etc. Había alguna gente que intentaba tentar a menores de edad, pero hemos acabado con eso”, argumentó.

LA DIGNIDAD DE LA MUJER EN LA PORNOGRAFÍA

El debate también habló sobre el trato que la mujer recibe en esta industria. El actor, que ahora dirige sus propias empresas en el sector, explicó que por cada escena sexual se pagan entre 600 y 1400 dólares, dependiendo del contenido, y destacó que las mujeres actrices suelen cobrar más que los hombres.

Gross contestó a ello diciendo que cobrar más no significa tener más dignidad en este mundo. El pastor ha hablado con muchas mujeres que trabajan en este ámbito y explicó que “cuanto más sucio sea lo que actúes, más te pagan. Y esto no fortalece a las mujeres para nada”.

Jeremy contestó: “Lo que digo es que muchas mujeres pueden vivir bien haciendo porno, si así lo escogen. Esto son chicas que no tienen dinero para ir a la universidad. Algunas de ellas trabajaban en McDonald’s, escogen hacer pornografía y se convierten en millonarias en 5 o 6 años”.

El debate finalizó con un turno abierto de preguntas del público. El evento formó parte de una serie de debates que Gross y Jeremy ya están llevando a cabo por todo EEUU (ver página web).

Por su parte, el portavoz de la campaña ‘The Price of Life’, Jonathan Walton, dejó clara la posición de los organizadores del debate: “Creemos que en su esencia, la pornografía es explotación sexual comercial. Nuestro objetivo [con el debate] fue dibujar líneas claras sobre cómo la pornografía es usada para entrenar a niños en los EEUU y fuera de aquí”.

Tomado de Protestante digital

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